sábado, 30 de julio de 2016

74. PARA HABLAR DE PARAGUAY.




PARA HABLAR DE PARAGUAY.
 La magia de un país del que no se sabe mucho.


Paraguay  es un pequeño país ubicado en el corazón de Sudamérica, entre Argentina, Brasil y Bolivia, con una naturaleza privilegiada predominando la tierra colorada en medio de un ambiente selvático, un lugar donde la cultura guaraní se desarrolló desde hace muchos siglos atrás y donde la vida actual sigue teniendo esa gran influencia. En Paraguay hay dos lenguas oficiales, el castellano y el guaraní, por lo cual más del 90% de los paraguayos hablan ambos idiomas o al menos el Yopara que es un dialecto donde se entremezclan ambas lenguas. La tradición guaraní es vasta y extensa, con muchas historias y leyendas, tal como las interesantes y curiosas historias sobre los distintos duendes que viven en la selva.
Sobre Paraguay no se tiene mucha información turística y eso miso lo hace un destino enigmático y sorprendente. De entrada Paraguay es un país barato donde la moneda es el guaraní, un lugar donde todo el mundo sale a las calles con su termo especial para tomar tereré que es una bebida refrescante (en sí es la hierba maté pero se toma con agua fría y con algunas otras especies o hierbas para darle sabor); en las calles y en los colectivos siempre hay gente vendiendo chipas, que son unos panes de queso muy particulares y muy famosos en toda la región. Pero en lo personal sobre este país yo me quedo con la calidez y la amabilidad de su gente, un lugar donde se ve que las personas tienen un sentimiento natural de ayudar al prójimo. Y finalmente no puedo terminar este párrafo sin hacer mención de la belleza paraguaya,  las mujeres guaraníes son bastante bellas y con un estilo único.
El lugar donde más estuvimos en Paraguay fue Asunción, aunque propiamente dormíamos en Luque un pueblo que está ahí nomas pegado a la capital,  donde los talentosos y muy buenas gentes, integrantes de Bochin Teatro Clown nos abrieron las puertas de su casa y nos brindaron su amistad desde el primer día, en un lugar muy bonito con un jardín selvático lleno de arte, de magia, y según lo que pensamos, también de duendes traviesos. 

 
Todos los días solíamos tomar el colectivo  que hacía de una a  dos horas de trayecto hasta Asunción que es la capital, de ese lugar me gustó mucho que aún conserva aires tranquilos y campesinos, no parece la típica capital con caos y gente acelerada, por el contrario los asunceños comunes y corrientes son gente saludadora y que le gusta conversar, los parques y plazas están llenas de árboles que parecen mini ecosistemas selváticos, plazas como la Uruguay, la Democracia, la Plaza Italia, entre otras; pero algo muy particular se da en las plazas aledañas a la catedral donde se localizan unos barrios populares improvisados de gente que vivía cerca del río y que quedaron damnificados por una inundación, las casas están hechas con madera liviana, y ahí la gente se adueñó de un pedazo de ciudad para no quedarse sin nada, una cuestión social muy particular y delicada.
Otros lugares interesantes fueron el Mercado IV, un barrio convertido en mercado donde no había un orden pero donde había de todo y a una gran variedad de precios; y finalmente mi lugar favorito  era la Costanera que avanza a lo largo del río Paraguay y donde se reúne mucha gente en especial los fines de semana soleados; en ese lugar se pueden ver unos hermosos atardeceres y por suerte yo pude degustar de muchos de ellos.  

 
 
Además de Asunción pudimos conocer un poco de las plazas y los mercados de Luque y de San Lorenzo, un par de pueblos típicos paraguayos en medio de la naturaleza.

 los últimos días en este país los pasamos en Ciudad del Este, la frontera con Brasil y con Argentina, gracias a que nuestro amigo Robert nos ofreció su casa para quedarnos a través del couchsourfing y que al final nos ayudó muchísimo pues termino llevándonos hasta la frontera, el día que ya no alcanzamos a tomar el bus.  Robert además de tratarnos excelentemente bien,  nos recomendó que hiciéramos el tour gratuito a la represa de Itaipú, la cual es una obra maestra de ingeniera que comparten Paraguay y Brasil para extraer energía hidroeléctrica a través de las corrientes de los ríos que vienen desde las cataratas y que hacen la división de la triple frontera.
 
Paraguay es un país hermoso del cual solo pudimos recorrer una mínima parte, pero del cual me quedan pendientes muchos lugares para volver, en especial para seguir descubriendo su magnífica naturaleza y seguir conociendo gente linda. Dentro del mes que estuvimos en Paraguay en lo personal surgieron algunas situaciones difíciles, por lo cual mi experiencia estuvo llena de altibajos en mi estado de ánimo, pero esas cuestiones fueron personales, no tengo ninguna queja para los guaraníes, al contrario, les debo un gran agradecimiento por el trato recibido, en especial a toda la gente que nos ayudó, como la familia  Bochin, Dany de la Macchinetta, la gente de la Caosfera quienes nos brindaron un espacio para presentarnos; a Luis y Gloria con quienes compartimos y recordamos México; y finalmente a Robert y toda su gente en Ciudad del Este.

Para hablar de Paraguay solo puedo cerrar diciendo las sabias palabras que Marisa repetía día con día: Paraguay es Espectacular, ar, ar, ar.


Escrito por David Herrera González.
26 de Julio de 2016.


No hay comentarios:

Publicar un comentario