CATARATAS DE IGUAZU.
Nunca me canso de las sorpresas que da la vida.
¡Que maravilla!
La saliva pura y transparente de
la Pachamama,
la saliva pura y transparente de la Madre tierra,
circulando, lenta y tranquilamente en forma de agua,
sin saber que en unos instantes, caerá estrepitosamente,
en la misma Garganta del Diablo…
…Las Cataratas de Iguazú me las llevo tatuadas
con bruma y con tinta de colores
del arcoíris
en la vista, en el espíritu y en el corazón.
Después de varias semanas donde se nos habían
presentado algunas situaciones complicadas,
la ayuda de la gente con la que nos fuimos encontrando nos vino a dar
ánimos, así fue en Asunción con los Bochin, luego en Ciudad del Este con
Robert, y finalmente en Puerto Iguazú nuestros ángeles fueron Rosana y Fabián
quienes son amigos de Julieta; ellos nos recibieron en su casa y nos hicieron
parte de su hermosa familia por unos cuantos días y encima de eso nos
consiguieron las entradas del Parque Nacional Iguazú.
El martes la situación de
los precios caros en Argentina volvió a tomarnos por los pelos y comenzó a
llenarnos la cabeza de preocupaciones, aún más cuando nos enteramos de los
precios del transporte hasta el Parque, pero cuando regresamos a la casa sin
saber cómo le íbamos a hacer Rosana ya nos esperaban con unos mates y facturas
(pastelitos argentinos) para darnos la
noticia de que ellos nos podían llevar e ir a recoger al Parque Nacional el día
siguiente. Así que el miércoles 27 de Julio
de 2016, antes de las ocho de la mañana Rosana nos despidió de su casa con un
itacate (lonchera) bastante bien armado, y Fabián encendió su auto para
llevarnos hasta el Parque. Para cuando llegamos al Parque Nacional de las
Cataratas de Iguazú, tuvimos que ir a recoger nuestras entradas oficiales y
comenzamos la caminata.
Las cataratas de Iguazú se localizan en la zona de la triple frontera entre Paraguay, Argentina y Brasil, que es el lugar donde el río Iguazu desemboca en el río Paraná, pero por cuestiones geologicas el río Iguazu, que divide a Brasil y a Argentina, tiene una parte superior y una parte inferior, que se unen por una espectacular caída donde se encuntran 275 saltos de agua, "Iguazú" es voz guaraní
y significa "agua grande". En Argentina, en la ciudad de Puerto Iguazú, hicieron un parque nacional
en medio de la selva
para preservar el
lugar y toda su extensa flora y fauna. La flora del lugar es simplemente
increíble llena de vegetación en medio de la tierra roja característica de la
zona.
En cuanto a la fauna el lugar
alberga una gran cantidad de especies que van desde el Jaguar hasta los más
increíbles insectos; a nosotros nos tocó ver algunas especies muy interesantes
como los hermosos animalitos llamados coatíes, los cuales son muy sociables
pues ya están acostumbrados a la gente e incluso suben a las mesas de los
comedores para ver si pueden hurtar alguno que otro alimento. Los coatíes son
tal vez los animales que más fácilmente puedes encontrar en el parque, pero
nosotros también tuvimos la oportunidad de encontrarnos con un tucán a una
distancia muy cercana; también vimos jotes, que son una especie aves
carroñeras; urracas que son unas aves muy lindas que yo ni siquiera sabía que
existían, un mono que a lo lejos jugaba a saltar entre los árboles, una tortuga que tranquilamente tomaba el sol en la pasarela, un venado
cuando veníamos regresando por las vías del tren y finalmente un tapir que es
un roedor gordo con las patitas demasiado delgadas.


…Justamente cuando estaba por
buscar inspiración para tratar de plasmar en palabras la magnífica experiencia
dentro del parque, de pronto Luis publicó en las redes sociales un texto donde
se adelantó a lo que yo quería decir y lo hizo de tal manera que incluso me
emocionó leerlo, así que con su autorización decidí usar su voz para relatarles
la magia de lo que fue ese día tan especial dentro del viaje…
Palabras
de Luis Enrique Romo.
"Garganta del
Diablo"
Luego
de haber tenido el privilegio de visitar este lugar no me queda más que
recordar y mencionar lo mucho que significo para mi llegar a este sitio. Bajo
un día nublado arrancamos el paseo dentro del Parque Nacional
"Iguazú", visitamos los primeros saltos de agua que comienzan a ser
impresionantes el viento quizá no colaboraba mucho, pero el puro sitio ya era
un manjar para la pupila, nos caminamos el circuito superior, luego el
inferior, ahí cruzamos a la isla San Martin donde apreciamos el salto "San
Martin" el cual ya te impone, casualmente mi amiga July me dijo que este
salto no era ni la cuarta parte de lo que es la "Garganta del Diablo"
siendo sincero, pensé que exageraba (yo como Mexicano elogiaría de más
cualquier sitio turístico de mi país, creí que en este caso era así);
continuamos el recorrido la flora y fauna eran muy similares a las de
"Tikal" Guatemala o a la del sur Mexicano, abordamos un pequeño tren
que nos llevó justo a la entrada de las pasarelas que concluyen en la
mencionada "Garganta", el camino pasa por encima de los innumerables
brazos del Rio Iguazú, donde se respira una paz inigualable todo ahí parece
estar en una tranquilidad absoluta, tanto que una tortuga posaba sobre las
estructuras de las pasarelas recibiendo los rayos que el sol de a poco
proyectaba, en eso me fui acercando a ese mirador estaba a escasos minutos de llegar,
la cantidad de turistas era excesiva, por lo que el paso se hacía más lento lo
único que percibía era el sonido, un sonido que ni la mejor sala de cine puede
tener, un sonido que te envuelve, de pronto vi un hueco entre tanto turista, me
adentre tuve de frente al gigante, había llegado a la "Garganta del
Diablo" la piel se me puso de gallina, las emociones son inexplicables,
una sonrisa mezclada con lágrimas inevitables, no podía explicarme esa
sensación, una señora que estaba a mi lado limpiaba sus ojos con un pañuelo,
había sentido el mismo impacto que yo, de pronto comencé a temblar sin
explicación nunca había estado en un lugar que me asustara tanto pero que al
mismo tiempo me atrapara y me gustara tanto, podía morirme ahí y la verdad no
me importaba, ver esa fuerza, ese poder, escuchar ese sonido del agua al romper
sobre las piedras abajo me impuso un gran respeto, no soy nada comparado con
esto, me costaba entender un sitio con una belleza imponente y al mismo tiempo
ese lado medio macabro que se maquillaba con un tremendo Arcoíris, sin duda
alguna las cataratas de Iguazú y particularmente la "Garganta del
Diablo" han puesto la vara muy alta, y me han marcado bastante por lo que
ahora puedo decir que nunca había estado en un lugar tan mágico, maravilloso y
con una grandeza única, no solo en este viaje sino en toda mi vida….

Escrito por David
Herrera González.